viernes, 4 de diciembre de 2015

MICROMACHISMOS

Recientemente se ha celebrado el día contra la violencia de género, en este tipo de violencia y en la vida cotidiana cometemos un tipo de machismo, sin darnos siquiera cuenta: los micromachismos

¿Qué son los Micromachismos?

 Son llamadas así las prácticas de dominación masculina, comportamientos de inferiorización hacia la mujer, en la vida cotidiana, del orden de lo “micro”, lo casi imperceptible, lo que está en los límites de la evidencia. Se trata de un amplio abanico de maniobras interpersonales que realizan los varones para intentar mantener el dominio y su supuesta superioridad sobre la mujer objeto de la maniobra, reafirmar o recuperar dicho dominio ante una mujer que se “rebela” o resistirse al aumento de poder personal o interpersonal de una mujer con la que se vincula, o aprovecharse de dichos poderes.
Son microabusos y microviolencias que atentan contra la autonomía personal de la mujer, en los que los varones, por efecto de su socialización de género son expertos, socialización que, como sabemos, está basada en el ideal de masculinidad tradicional: autonomía, dueño de la razón, el poder y la fuerza, ser para sí; y definición de la mujer como inferior y a su servicio. A través de ellos se intenta imponer, sin consensuar, el propio punto de vista o razón. 
Los micromachismos son efectivos porque los varones tienen, para utilizarlos válidamente, un aliado poderoso: el orden social, que otorga al varón, por serlo, el “monopolio de la razón” y, derivado de ello, un poder moral por el que se crea un contexto en el que la mujer está en falta o como acusada (“exageras” y  “ estás loca”, dos expresiones que reflejan claramente esto). Su ejecución brinda ”ventajas”, a corto y a largo plazo para los varones, pero ejercen efectos dañinos en las mujeres (deterioro en la autoestima y autonomía), en las relaciones familiares (desbalances de poder, disfunciones en la relación) y en ellos mismos (aislamiento y consolidación de las ideas misóginas), en tanto que quedan atrapados en modos de relación que convierten a la mujer en adversaria, impiden el vínculo con una compañera y no aseguran el afecto, ya que el dominio y el control exitoso sólo garantizan obediencia y generan resentimientos. 
Además, como son consecuencia y expresión del modo de construcción de la psiquis masculina producto de la socialización para los varones que jerarquiza para ellos la valorización del dominio sobre las personas, la autosuficiencia y la creencia en el derecho sobre las mujeres.
Se propone, a fin de contribuir a su visibilización, una tipología de los micromachismos, los coercitivos, los encubiertos y los de crisis, cada una con un repertorio de maniobras y un tipo especifico de efectos.
Y se finaliza destacando algunos factores a tener en cuenta para abordar estas maniobras en el ámbito de las acciones terapéuticas y preventivas realizadas con parejas.


Ser varón supone tener el derecho a ser protagonista (independientemente de cómo se ejerza ese derecho). La cultura androcéntrica niega ese derecho a las mujeres, que deberán entonces (si pueden) conquistarlo. A través de la socialización, esto deviene en la creencia generalizada de que los varones tienen derecho a tomar decisiones o a expresar exigencias a las que mujeres se sienten obligadas, disminuyendo su valor y necesitando la aprobación de quien a ellas les exige. La ecuación "protección por obediencia" refleja esta situación y demuestra la concepción del dominio masculino
Este dominio, arraigado como idea y como práctica en nuestra cultura mantiene y se perpetúa por:
Su naturalización.
La falta de recursos de las mujeres. Uso por los varones del poder de macrodefinición de la realidad y de otro poder que especialmente nos interesa: el poder de microdefinición, que es la capacidad y habilidad de orientar el tipo y el contenido de las interacciones en términos de los propios intereses, creencias y percepciones. Poder de puntuación que se sostiene en la idea del varón como autoridad que define que es lo correcto.
La explotación del "poder" del amor
Y la mujer, ¿qué poderes ejerce?: el sobrevalorado poder de los afectos y el cuidado erótico y maternal. Con el logra que la necesiten. Pero este es un poder delegado por la cultura androcéntrica, que le impone la reclusión en el mundo privado. En este mundo se le alza un altar engañoso y se le otorga el titulo de reina, titulo paradójico, ya que no puede ejercerlo en lo característico de la autoridad (la capacidad de decidir por los bienes y personas y sobre ellos), quedando solo con la posibilidad de intendencia y administración de lo ajeno. Poder además característico de los grupos subordinados, centrados en 'manejar" a sus superiores haciéndose expertos en leer sus necesidades y en satisfacer sus requerimientos, exigiendo algunas ventajas a cambio. Sus necesidades y reclamos no pueden expresarse directamente, y por ello se hacen por vías 'ocultas"; quejas, distanciamientos, etcétera.

Estas situaciones de poder (que desde la normativa genérica desfavorecen a las mujeres) suelen ser invisibilizadas en las relaciones de pareja, llevando a la creencia de que en ellas se desarrollan practicas recíprocamente igualitarias y velando la mediatización social que adjudica a los varones, por el hecho de serlo, un plus de poder del que carecen las mujeres.
Si bien no todas las personas se adscriben igualmente a su posición de género, y aunque el discurso de la superioridad masculina está en entredicho, el poder configurador de la masculinidad como modelo sigue siendo enorme. Aun las creencias ancestrales oscurecen las injusticias, aplauden las conductas masculinas y censuran a la mujer que asume otras competencias.
Estas premisas que he planteado no son fácilmente aceptadas, ya que implican un desafío a lo "dado", y son aun menos aceptadas por los varones, en tanto ponen al descubierto las ventajas masculinas en relación con las mujeres y obligan por ello al consiguiente dilema ético de como posicionarse frente a esta injusta situación (que por otra parte se encuentra en la base de la socialización masculina).
Destinados a que las mujeres queden forzadas a una mayor disponibilidad hacia el varón, ejercen este efecto a través de la reiteración, que conduce inadvertidamente a la disminución de la autonomía femenina, si la mujer no puede contramaniobrar eficazmente.
Su ejecución brinda "ventajas", algunas a corto, otras a largo plazo para los varones, pero ejercen efectos dañinos en las mujeres, las relaciones familiares y ellos mismos, en tanto quedan atrapados en modos de relación que convierten a la mujer en adversaria, impiden el vinculo con una compañera y no aseguran el afecto (ya que el dominio y el control exitoso solo garantizan obediencia y generan resentimientos).
Aun los varones mejor intencionados los realizan, porque están fuertemente inscritos en su programa de actuación con las mujeres. Algunos micromachismos son conscientes y otros se realizan con la "perfecta inocencia" de lo inconsciente.
Con estas maniobras no solo se intenta instalarse en una situación favorable de poder, sino que se busca la reafirmación de la identidad masculina, asentada fuertemente en la creencia de superioridad. Finalmente, mantener bajo dominio a la mujer permite también (y este es un objetivo que se debe trabajar cuando se intenta desactivar estas maniobras) mantener controlados diversos sentimientos que la mujer provoca, tales como temor, envidia, agresión o dependencia.
Quizás uno de los mecanismos más férreamente consolidados en el sostenimiento de estas acciones como de otras que conducen al racismo, la xenofobia o la homofobia, sea el de la objetificación: La creencia de que solo algunos varones (blancos) heterosexuales tienen status de persona permite percibir, en este caso, a las mujeres como "menos" persona, negándoles reconocimiento y justificando el propio accionar abusivo. Pero adentrarnos en esto excede en mucho el objetivo de este trabajo en el que solo intento visibilizar los micromachismos.


Vídeo informatica

lunes, 30 de noviembre de 2015

UNIDAD 3. LA REVOLUCIÓN LIBERAL EN EL REINADO DE ISABEL II


1. LOS INICIOS DEL REINADO. EL CARLISMO Y LOS LIBERALES.

La guerra carlista

Tras la muerte de Fernando VII se abre un conflicto sucesorio entre absolutistas y liberales (lucha entre antiguo y nuevo régimen). Los carlistas defienden a Carlos Mª Isidro, hermano de Fernando VII. Son partidarios de las formas del Antiguo Régimen, resumidas en el lema Dios, Patria y Rey. Defienden también los fueros de los antiguos reinos.

El infante Don Carlos


Las bases del carlismo están en el mundo rural y en algunos núcleos urbanos de Castilla. Tienen el apoyo de la pequeña nobleza y campesinado que se ven amenazados por el liberalismo y las formas de propiedad privada que sustituyen al señorío feudal. El ejército carlista se nutre del campesinado del norte de España y tiene sus bases en las provincias forales. Si quieres conocer más sobre el carlismo haz click aquí: Más información sobre el carlismo

Fases del conflicto

1ªfase. 1833-1835. El general Zumalacárregui y su ejército vasco-navarro consigue el dominio  del campo vasco pero fracasa en el sitio de Bilbao, que se convierte en un símbolo para los liberales. La guerra, sin embargo, se extiende al nordeste, a Cataluña y Valencia, especialmente a la zona del Maestrazgo y los Pirineos.

2ªfase. 1835-1837. El carlismo intenta salir de su aislamiento mediante las llamadas "expediciones". Sigue sin contar con apoyo en la mayoría de las ciudades del país. La primera expedición es la de Miguel Gómez en 1836 que llega hasta Andalucía, pero fracasa. Don Carlos se pone al frente de la Expedición Real que parte hacia Madrid. El candidato al trono comete un error, ya que intenta pactar la entrega pacífica de la ciudad, dando tiempo a organizar su defensa. Don Carlos, finalmente, se retira.

3ªfase. 1837-1839. El carlismo se divide entre los partidarios de la paz y los que prefieren continuar la guerra. Espartero levanta el sitio de Bilbao. La guerra se convierte en una guerra de desgaste, de guerrillas, muy similar a la Guerra de Independencia en algunos aspectos. Maroto, el nuevo jefe del ejército carlista, firma finalmente la paz, el llamado Convenio de Vergara, que reconoce los fueros vascos, asegura la integración de los carlistas en el ejército y la ausencia de represalias contra éstos.

4ªfase. 1840. Parte del ejército carlista, reacio a cualquier acuerdo, resiste en el Maestrazgo. La guerra se termina en mayo de este año cuando los isabelinos toman Morella, que se había convertido en la capital de los carlistas.

Los liberales: moderados, progresistas y demócratas

Frente al carlismo, la regente María Cristina se va a apoyar en los liberales. El reinado de Isabel II (incluyendo la regencia de su madre María Cristina) será la etapa de consolidación del régimen liberal.

La reina Isabel II
Los liberales ya habían tenido la oportunidad de acceder al poder durante el Trienio Liberal, donde aparecen ya sus divisiones internas: moderados y exaltados. Los principales partidos políticos serán los moderados y los progresistas. De éstos últimos se escindirá el partido demócrata. Surgirá un cuarto partido, que intenta, la reunificación de los dos grandes partidos, la Unión Liberal.

Los moderados son partidarios de aunar la revolución liberal con la tradición española. Defienden la monarquía constitucional, la soberanía compartida, el sufragio censitario restringido, el estado confesional y muy centralizado. Su base social la componen la aristocracia, militares y la alta burguesía industrial y terrateniente.

Los progresistas defienden la monarquía constitucional, la soberanía nacional, el sufragio censitario ampliado, la tolerancia religiosa y la descentralización del estado, a través de los ayuntamientos. Su base social la componen la burguesía media, los artesanos, intelectuales, y los profesionales liberales.

Los demócratas, surgidos de los progresistas en 1849 defienden la monarquía democrática, la soberanía nacional popular, amplios derechos y libertades, el sufragio universal, la aconfesionalidad, la descentralización del Estado a través de ayuntamientos, la total separación de la Iglesia y el Estado. De este grupo saldrán los republicanos en años posteriores

La Corona y los militares

El sistema político es una monarquía constitucional que asegura un papel relevante a la Corona. Le reservan fucniones ejecutivas e incluso legislativas

Los militares lideran los partidos y presiden los gobiernos, apenas hay civiles en el poder. El militarismo continúa durante el siglo demostrando la incapacidad de la sociedad española de gobernarse pacíficamente.

Para saber más:


miércoles, 7 de octubre de 2015

¿Cómo crear un blog?


Esta es una pregunta que mucho gente se hace y cree que el proceso para crearlo es muy complicado y requiere de muchos conocimientos sobre informática. Sin embargo, vamos a ver que es un proceso fácil de realizar por cualquiera.

Primero veamos cual es la definición que nos da Wikipedia sobre el concepto de blog: https://es.wikipedia.org/wiki/Blog

De forma resumida, un blog es un sitio web que incluye, a modo de diario personal de su autor o autores, contenidos de su interés, actualizados con frecuencia y a menudo comentados por los lectores.

Ahora que sabemos qué es un blog, pasaremos a ver cómo crearlo.
Lo primero que necesitamos es una cuenta de gmail, cuando estemos dentro iremos al apartado aplicaciones de google, y después a blogger.
A continuación pondremos un título a nuestro blog y una dirección mediante la cual otros usuarios podrán acceder a él.
Ventana de creación de un blog



Con este último paso ya habríamos creado nuestro blog, ya podríamos personalizarlo a nuestro gusto y publicar las entradas que quisiéramos.

Si a pesar de la explicación no te ha quedado claro cómo crear un blog, aquí te dejo un video tutorial donde podrás ver el proceso:

Espero haberte sido de ayuda. ¡Mucha suerte en tu blog!