La guerra carlista
Tras la muerte de Fernando VII se abre un conflicto sucesorio entre absolutistas y liberales (lucha entre antiguo y nuevo régimen). Los carlistas defienden a Carlos Mª Isidro, hermano de Fernando VII. Son partidarios de las formas del Antiguo Régimen, resumidas en el lema Dios, Patria y Rey. Defienden también los fueros de los antiguos reinos.
| El infante Don Carlos |
Las bases del carlismo están en el mundo rural y en algunos núcleos urbanos de Castilla. Tienen el apoyo de la pequeña nobleza y campesinado que se ven amenazados por el liberalismo y las formas de propiedad privada que sustituyen al señorío feudal. El ejército carlista se nutre del campesinado del norte de España y tiene sus bases en las provincias forales. Si quieres conocer más sobre el carlismo haz click aquí: Más información sobre el carlismo
Fases del conflicto
1ªfase. 1833-1835. El general Zumalacárregui y su ejército vasco-navarro consigue el dominio del campo vasco pero fracasa en el sitio de Bilbao, que se convierte en un símbolo para los liberales. La guerra, sin embargo, se extiende al nordeste, a Cataluña y Valencia, especialmente a la zona del Maestrazgo y los Pirineos.
2ªfase. 1835-1837. El carlismo intenta salir de su aislamiento mediante las llamadas "expediciones". Sigue sin contar con apoyo en la mayoría de las ciudades del país. La primera expedición es la de Miguel Gómez en 1836 que llega hasta Andalucía, pero fracasa. Don Carlos se pone al frente de la Expedición Real que parte hacia Madrid. El candidato al trono comete un error, ya que intenta pactar la entrega pacífica de la ciudad, dando tiempo a organizar su defensa. Don Carlos, finalmente, se retira.
3ªfase. 1837-1839. El carlismo se divide entre los partidarios de la paz y los que prefieren continuar la guerra. Espartero levanta el sitio de Bilbao. La guerra se convierte en una guerra de desgaste, de guerrillas, muy similar a la Guerra de Independencia en algunos aspectos. Maroto, el nuevo jefe del ejército carlista, firma finalmente la paz, el llamado Convenio de Vergara, que reconoce los fueros vascos, asegura la integración de los carlistas en el ejército y la ausencia de represalias contra éstos.
4ªfase. 1840. Parte del ejército carlista, reacio a cualquier acuerdo, resiste en el Maestrazgo. La guerra se termina en mayo de este año cuando los isabelinos toman Morella, que se había convertido en la capital de los carlistas.
Los liberales: moderados, progresistas y demócratas
Frente al carlismo, la regente María Cristina se va a apoyar en los liberales. El reinado de Isabel II (incluyendo la regencia de su madre María Cristina) será la etapa de consolidación del régimen liberal.
![]() |
| La reina Isabel II |
Los liberales ya habían tenido la oportunidad de acceder al poder durante el Trienio Liberal, donde aparecen ya sus divisiones internas: moderados y exaltados. Los principales partidos políticos serán los moderados y los progresistas. De éstos últimos se escindirá el partido demócrata. Surgirá un cuarto partido, que intenta, la reunificación de los dos grandes partidos, la Unión Liberal.
Los moderados son partidarios de aunar la revolución liberal con la tradición española. Defienden la monarquía constitucional, la soberanía compartida, el sufragio censitario restringido, el estado confesional y muy centralizado. Su base social la componen la aristocracia, militares y la alta burguesía industrial y terrateniente.
Los progresistas defienden la monarquía constitucional, la soberanía nacional, el sufragio censitario ampliado, la tolerancia religiosa y la descentralización del estado, a través de los ayuntamientos. Su base social la componen la burguesía media, los artesanos, intelectuales, y los profesionales liberales.
Los demócratas, surgidos de los progresistas en 1849 defienden la monarquía democrática, la soberanía nacional popular, amplios derechos y libertades, el sufragio universal, la aconfesionalidad, la descentralización del Estado a través de ayuntamientos, la total separación de la Iglesia y el Estado. De este grupo saldrán los republicanos en años posteriores
La Corona y los militares
El sistema político es una monarquía constitucional que asegura un papel relevante a la Corona. Le reservan fucniones ejecutivas e incluso legislativas
Los militares lideran los partidos y presiden los gobiernos, apenas hay civiles en el poder. El militarismo continúa durante el siglo demostrando la incapacidad de la sociedad española de gobernarse pacíficamente.
Para saber más:
Para saber más:
